
Josefina Capellán
27 jun de 2026
“El terremoto que reveló la fragilidad de Venezuela: edificios antiguos y fallas estructurales agravaron la tragedia”
Los fuertes sismos que sacudieron Venezuela esta semana no solo dejaron una estela de destrucción, sino que también expusieron las debilidades de una gran cantidad de edificaciones que, según expertos, no estaban preparadas para resistir movimientos de gran magnitud.
Ingenieros especializados en estructuras señalaron que la combinación de construcciones antiguas, incumplimiento de normas antisísmicas y condiciones geográficas desfavorables convirtió a varios sectores del país en zonas altamente vulnerables ante un evento de esta intensidad.
Los movimientos telúricos, considerados entre los más fuertes registrados en Venezuela en más de cien años, provocaron el colapso de múltiples edificios y dejaron más de 900 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan evaluando los daños. Imágenes aéreas y análisis satelitales muestran decenas de estructuras de varios niveles completamente destruidas.
Uno de los puntos más afectados fue Catia La Mar, en el estado La Guaira, donde un análisis realizado por el laboratorio AI for Good de Microsoft determinó, mediante inteligencia artificial aplicada a imágenes satelitales, que cerca de un tercio de las aproximadamente 30 mil estructuras de la ciudad sufrieron algún tipo de daño.
Expertos explican que parte del problema se relaciona con edificaciones levantadas durante épocas de rápido crecimiento económico, especialmente durante los años de mayor auge petrolero, cuando algunos proyectos habitacionales pudieron desarrollarse sin cumplir completamente con estándares modernos de seguridad sísmica.
Además, muchas viviendas construidas entre las décadas de 1950 y 1960 fueron levantadas antes de la implementación de normas antisísmicas avanzadas, lo que las dejó con mayores riesgos frente a movimientos de alta intensidad.
El ingeniero estructural David Cocke explicó que factores como los suelos blandos, edificios altos y estructuras de concreto antiguas aumentaron el impacto del terremoto. Algunos inmuebles colapsaron de manera progresiva, cayendo piso tras piso como un “acordeón”, debido a la falta de sistemas modernos de refuerzo.
Otro elemento señalado por especialistas fue la presencia de estructuras conocidas como “plantas blandas”, donde los primeros niveles cuentan con grandes espacios abiertos destinados a estacionamientos u otros usos, reduciendo la resistencia del edificio durante un terremoto.
Mientras países como Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos han avanzado en la adaptación y reforzamiento de edificaciones vulnerables, expertos advierten que muchas naciones todavía enfrentan grandes desafíos para modernizar sus infraestructuras y reducir el impacto de futuros desastres naturales.
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